Los viticultores reclaman que no se fijen precios de la uva

Los viticultores reclaman que no se fijen precios de la uva por debajo de los costes de producción

Madrid, 15 de septiembre de 2020.- ASAJA, COAG y UPA se unen para exigir el cumplimiento de la Ley de cadena alimentaria en el sector del vino y reclaman a las bodegas que frenen el hundimiento de los precios. Mañana se reunirán con la cúpula del Ministerio de Agricultura para demandar un plan de apoyo urgente.

Las organizaciones profesionales agrarias españolas, ASAJA, COAG y UPA, se han unido para exigir acciones urgentes que eviten que la vendimia 2020 sea recordada como una de las más ruinosas de la historia. Sus reclamaciones se dirigen en dos sentidos: por un lado, hacia los bodegueros que compran las uvas; y por otro, a los Gobiernos, central y autonómicos.

A los compradores de uva, los agricultores les reclaman que cumplan la Ley de la cadena alimentaria, fundamentalmente en lo referente al precio al que pagan las uvas. Algunas bodegas están actuando “con coacciones y de forma desleal”, obligando al productor a manifestar expresamente que no vende la uva a un precio inferior a sus propios costes de producción. “Una práctica inmoral e ilegal”, afirman.

Los precios que se están pagando son hasta un 30% inferiores a los del pasado año. Para el sector no hay causas que justifiquen dicha caída: las previsiones para la vendimia 2020 hablan de una producción menor a las estimaciones iniciales, entorno a los 41-43 millones de hectolitros, en línea con la media de las últimas cinco campañas. Las existencias a final de campaña de vino y mosto son de 36,6 millones de hectolitros, inferiores en un 6,7% a las de la anterior campaña.

Mañana miércoles, las organizaciones agrarias acudirán al Ministerio de Agricultura, donde defenderán una serie de propuestas y medidas entre las que se incluyen:

·        Costes de producción: ASAJA, COAG y UPA demandan a las Administraciones que clarifiquen cómo determinar los costes de producción que el precio debe cubrir, haciendo referencia a las distintas zonas de producción, variedades, formas productivas…

·        Controles de la AICA: el sector demanda más controles por parte del Gobierno para verificar el cumplimiento de la Ley.

·        Planes de ayudas: las ayudas europeas son necesarias, pero no suficientes. Las Comunidades Autónomas y el Gobierno deben destinar fondos específicos para salvar al sector del vino de la crisis que atraviesa. Países competidores de España, como Francia o Italia, ya lo han hecho, por lo que urge evitar que se produzca una situación de competencia desleal.

·        Ayudas de mínimis: en tiempo de crisis se pueden otorgar ayudas estatales de hasta 20.000 euros por explotación en tres años, pudiéndose aumentar incluso hasta 25.000 euros).

·        Ayudas por la covid-19:La normativa europea permite destinar hasta 7.000 euros por agricultor para ayudar a los afectados por la crisis de la covid-19, utilizando fondos de desarrollo rural no gastados.

·        Retirada de producto: los agricultores piden incrementar las prestaciones vínicas al 15%, frente al 10% actual. Esto es el volumen de alcohol que deben tener los subproductos finales. En la práctica implicaría retirar más producto y que no vaya a vino.

La siega del arroz arranca con buenas perspectivas debido al descenso de importaciones por el Covid-19

AVA-ASAJA augura una cosecha similar a campañas anteriores y un mercado más equilibrado porque los países asiáticos han primado su abastecimiento interno

La siega del arroz arranca con buenas perspectivas debido al descenso de importaciones por el Covid-19

Valencia, 8 de septiembre de 2020. Las primeras labores de la siega del arroz han empezado en la marjal de Pego-Oliva, con la recogida de la variedad bomba, y en unos pocos días harán lo propio en la Albufera. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) augura buenas perspectivas comerciales debido a la estabilidad en el volumen de producción del arroz y al descenso previsto de las importaciones procedentes de países asiáticos como Vietnam, Myanmar o Camboya.

El responsable de la sectorial del arroz de AVA-ASAJA, Miguel Minguet, avanza que “por el momento, todo parece prever que el mercado valenciano del arroz estará este año más equilibrado porque varios países terceros han decidido, con motivo de la pandemia del Covid-19, asegurarse el abastecimiento de este cereal para las necesidades internas de su población y, por tanto, reducir sus exportaciones con destino a la Unión Europea”.

Minguet, quien a su vez es vicepresidente del grupo de trabajo del arroz en el COPA-COGECA, recuerda que “en los últimos tiempos la Comisión Europea, con la complicidad del Gobierno español, han abierto las fronteras a cada vez más arroz foráneo que, sin aranceles y en unas condiciones de competencia desleal desde el punto de vista fitosanitario y ambiental, inundan el mercado europeo y hunden los precios. El propio ministerio de Agricultura reconoce que las importaciones récord de arroz asiático restan competitividad a los arroceros españoles, pero al mismo tiempo sigue impulsando nuevos acuerdos como el de Vietnam y Mercosur. Pues bien, muy a su pesar, este año, a causa del Covid-19, son los propios países terceros los que prefieren quedarse su arroz para ellos”.

En ese sentido, Minguet advierte a la clase política de que “esto es un claro ejemplo de que Europa no puede permitirse el lujo de dejar morir a su agricultura y poner la alimentación a expensas de otros. Ante crisis impredecibles como esta pandemia, cada país vela por sus intereses y si nos quedamos sin arroz o cualquier otro producto agrario, los europeos se pueden encontrar con consecuencias nefastas en desabastecimiento”.

Desde el punto de vista agronómico, AVA-ASAJA estima una producción valenciana de arroz similar a la media de la última década, en torno a las 110.000 toneladas, que constata una excelente calidad y garantiza los máximos estándares de sostenibilidad ambiental. No obstante, la organización agraria lamenta que los arroceros se han visto obligados a asumir importantes sobrecostes a la hora de combatir las malas hierbas, ya que la no disponibilidad de suficientes herbicidas autorizados genera resistencias, aumentando el número de tratamientos y elevando los gastos en mano de obra. Asimismo, las lluvias primaverales han retrasado el ciclo de cultivo y han añadido dificultades en el abonado.

Minguet reivindica a las administraciones “más investigación y agilidad para poner a disposición de los arroceros un número suficiente de productos fitosanitarios y biológicos que resulten eficaces para frenar las crecientes malas hierbas y enfermedades que atacan al cultivo. Nuestro arroz, que es extraordinariamente apreciado por los consumidores y tiene una función esencial en la preservación de los parques naturales donde se cultiva, debe contar con las herramientas de control necesarias y en ese aspecto tan elemental la clase política está fallando de una manera clamorosa por anteponer la ideología a los criterios científicos”.  

AVA-ASAJA y LA UNIÓ denuncian que el Consell elude su responsabilidad contra el Covid-19

Las organizaciones agrarias reprochan a la Generalitat Valenciana que no haya aceptado una reunión para consensuar medidas de prevención y compensaciones

AVA-ASAJA y LA UNIÓ denuncian que el Consell elude su responsabilidad contra el Covid-19 y carga con sobrecostes y burocracia a los agricultores

València, 7 de septiembre de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) y LA UNIÓ de Llauradors i Ramaders rechazan de manera conjunta la resolución aprobada por las consellerias de Sanidad y Agricultura dirigida a establecer medidas adicionales para la prevención y control del Covid-19 en el sector agrario porque “la Generalitat Valenciana elude su responsabilidad ante las próximas campañas de recolección y decide cargar con sobrecostes económicos y más burocracia a los agricultores”. 

Esta resolución publicada en el DOGV obliga a los titulares de explotaciones que van a realizar una contratación de trabajadores temporeros en la vendimia –ya iniciada desde la semana pasada– y en la inminente recolección de cítricos, caquis y otros productos valencianos a llevar a cabo una labor excepcional de información y de registro de datos personales. Estas instrucciones, que acarrean duras sanciones en caso de incumplimiento, se suman a otras medidas de seguridad ya contempladas contra la pandemia que en otras temporadas españolas ha supuesto un encarecimiento del 10-15% de los costes de producción.

Las dos principales organizaciones agrarias valencianas reprochan a la vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, que no haya aceptado la solicitud de una reunión en las últimas semanas, con la asistencia de la consellera de Agricultura, Mireia Mollà, para abordar y consensuar las medidas a adoptar a fin de evitar contagios en el campo con la llegada de temporeros procedentes de otras comunidades e incluso de otros países.

En este sentido, el secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris, y el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, coinciden en subrayar que “el Consell ha optado por volver a actuar de espaldas al sector agrario, por quitarse las pulgas y pasar el marrón a los agricultores en un tema tan sensible como es el Covid-19. Ni ha aceptado nuestra reivindicación de hacer pruebas PCR a los temporeros que van a venir a la agricultura valenciana –como sí han hecho otros gobiernos como La Rioja y Castilla y León– ni ha establecido compensaciones por todos los esfuerzos que van a soportar los empresarios agrarios y que agravan la ya de por sí precaria rentabilidad de sus explotaciones”.

A su juicio, “la Administración solo sirve si es capaz de solucionar los problemas y en este caso lo único que ha hecho es trasladarlos a los agricultores como si saliera gratis, sin ayuda y sin reconocimiento. Hay que recordar que el sector agrario ha mantenido durante toda la pandemia un comportamiento ejemplar, que no ha habido graves casos de afección de Covid-19 en el campo valenciano y que no ha parado para abastecer a la sociedad de alimentos en cantidad y calidad. Creemos que ahora no nos merecemos este desprecio y abuso”. 

Metil Clorpirifos causa pérdidas de 24 millones en el caqui

La incidencia récord de plagas como cotonets y moscas blancas, pese al incremento de tratamientos, desperdicia 80.000 toneladas de fruta y degrada el medio ambiente

AVA-ASAJA alerta de que la prohibición del Metil Clorpirifos causa pérdidas de 24 millones en el caqui

Valencia, 1 de septiembre de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia que la supresión decretada este año de la materia activa Metil Clorpirifos en el cultivo del caqui y la no disponibilidad de alternativas suficientemente eficaces eleva a niveles récord la incidencia de las plagas, fundamentalmente cotonets y moscas blancas.

Tanto es así que, según un estudio técnico elaborado por la asociación, los productores valencianos de caqui sufrirán en la presente campaña unas pérdidas superiores a 24 millones de euros solo debido a la merma de cosecha por plagas. El volumen total de frutas desperdiciadas en campo alcanzará las 80.000 toneladas, lo que supone un incremento del 30% respecto al ejercicio pasado. A esas previsiones cabe sumar la pérdida de empleo y el impacto económico derivados en los almacenes de confección, el transporte y los mercados de comercialización.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, advierte de que “la situación de emergencia sanitaria que atraviesa el caqui está poniendo contra las cuerdas la viabilidad presente y futura de un cultivo que en lo que llevamos de siglo XXI se ha erigido en un pilar de la agricultura valenciana. Todo el sector hortofrutícola español había reclamado a las administraciones que no prohibieran el Metil Clorpirifos sin dotar antes a los agricultores de otros métodos de lucha igualmente eficaces. No hicieron caso y ahora, al igual que ha ocurrido con los cítricos y otras frutas, se ven las consecuencias en el caso del caqui: un aumento de tratamientos fitosanitarios que no han evitado frenar los ataques de plagas, un aumento del desperdicio alimentario, una pérdida de competitividad y una degradación medioambiental. Por no escuchar al sector y guiarse por postulados ideológicos, la clase política europea está consiguiendo el efecto contrario de lo que pregona”.

Al respecto, Aguado pregunta: “¿Dónde están los políticos responsables que van a asumir la responsabilidad de sus decisiones y compensarán los perjuicios ocasionados a los agricultores? ¿Qué más tiene que suceder para que se den cuenta de que urge un cambio de rumbo en la política de sanidad vegetal? ¿Cuándo el Gobierno dejará de ser cómplice de la filosofía equivocada de la Unión Europea que desconoce la realidad climática y de plagas que hay en la agricultura mediterránea?”

AVA-ASAJA ha enviado un escrito a la consellera de Agricultura, Mireia Mollà, para solicitarle su máxima implicación a la hora de ponderar a pie de campo y con carácter oficial la magnitud de esta problemática; aprobar dentro de sus competencias y reclamar al Gobierno central tanto indemnizaciones como medidas fiscales, como el módulo cero para la declaración de la renta de 2020; así como trabajar en aras de facilitar al sector una serie suficiente de productos fitosanitarios y biológicos que sean verdaderamente efectivos para combatir las plagas que diezman las producciones”.

La prohibición de materias activas triplica el uso de productos fitosanitarios

Ante la decisión de la Comisión Europea de reducir drásticamente el uso de materias activas, los agricultores se ven obligados a aumentar los tratamientos en el campo

AVA-ASAJA denuncia que la prohibición de materias activas triplica el uso de productos fitosanitarios

Valencia, 24 de agosto de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia que la decisión de la Comisión Europea de reducir cada vez más el uso de materias activas provoca un mayor uso de tratamientos fitosanitarios en el campo, ya que al no contar con herramientas eficaces los agricultores se ven obligados a utilizar diferentes productos en busca de un remedio eficaz contra las plagas y enfermedades como son el cotonet de Sudáfrica o la mosca blanca en el caqui. En este sentido, la prohibición de materias activas eficaces triplica la aplicación de pesticidas en el campo y genera una pérdida progresiva de la competitividad en el mercado global.

El aumento del uso de tratamientos fitosanitarios implica un mayor gasto para los agricultores que no se ve compensado con el precio que reciben por sus productos, de este modo crece de forma alarmante el abandono de campos por la falta de rentabilidad, lo que conlleva a su vez un deterioro medioambiental irreversible. Asimismo, la prohibición de materias activas eficaces para la lucha contra plagas y enfermedades genera una depreciación comercial de la fruta que implica el desperdicio alimentario de miles de toneladas. Paradójicamente los productos que se importan de terceros países a la Unión Europea (UE) sí tienen permitido el uso de materias activas que han sido prohibidas por la legislación europea, pero sin embargo, llegan a los consumidores europeos y compiten con nuestros productos de un modo devastador y desleal.

“Si el objetivo de la UE era reducir el uso de fitosanitarios con sus políticas restrictivas nos encontramos con una gran incongruencia, puesto que justamente están provocando el efecto contrario al obligar a los agricultores europeos a multiplicar sus tratamientos. Las plagas siguen estando presentes en nuestro campo y se incrementan continuamente. Ante este problema creciente los agricultores no contamos con herramientas eficaces para poder combatirlas”, señala el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado. Además, el dirigente agrario critica la falta de actuación por parte de las administraciones para revertir esta situación. “Bruselas debería aplicar normas recíprocas, ya que los agricultores compiten en un mundo globalizado en el que las reglas del juego no son las mismas para todos. Con estas prohibiciones se incentiva el abandono de tierras agrarias, el desperdicio alimentario, el deterioro medioambiental, pero sobre todo se condena a los agricultores comunitarios a la ruina”, apunta Aguado.

Las importaciones de California hunden el precio de la almendra valenciana

La asociación pide a la industria agroalimentaria valenciana que prime la almendra autóctona de proximidad y excelente calidad frente a la importada de EE.UU.

AVA-ASAJA denuncia que las importaciones de California hunden el precio de la almendra valenciana

Valencia, 21 de agosto de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) lamenta que las importaciones masivas de almendra californiana estén hundiendo el precio de un producto autóctono de excelentes características organolépticas y pide a la industria agroalimentaria valenciana que prime la almendra valenciana. California constituye el principal productor de almendras del mundo y este año cuenta con una producción récord que, según USDA (United States Department of Agriculture) es un 18% superior al ejercicio anterior, lo que está provocando caídas acusadas del precio de la almendra en España que se sitúa en estos momentos entre los 3 y 3,10 euros el kilo de grano, a excepción de la ecológica que recibe cotizaciones que rondan los 7 u 8 euros por kilo de grano.

El envío masivo de almendra californiana, una práctica habitual que provoca el hundimiento de precios, se produce precisamente en una época en la que debido a la crisis sanitaria del Covid-19, países como India, que eran importantes compradores de almendra de EE.UU., han cerrado sus fronteras a las importaciones. Además, la cosecha en la Comunitat Valenciana ha sufrido mermas de producción de hasta el 50% en algunas zonas de la Serranía. Este descenso es consecuencia del exceso de lluvias que provocaron la proliferación de hongos que alteraron la floración.

Ante esta situación, AVA-ASAJA recuerda que los productores de almendra valencianos cumplen con todas las garantías de seguridad alimentaria que marca la Unión Europea  y que los costes de producción de California no son equiparables a los de la Comunitat Valenciana, puesto que cuentan con grandes extensiones de terreno muy mecanizadas que contrastan con la estructura minifundista que predomina en el territorio valenciano. A ello se suma la falta de relevo generacional, el abandono de los campos por la falta de rentabilidad y la proliferación de plagas y enfermedades como son la avispilla del almendro o la Xylella fastidiosa. Asimismo, cabe recordar que los agricultores españoles no cuentan con las mismas armas para poder combatirlas, ya que en EE.UU. se utilizan materias activas que en la UE están prohibidas.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subraya que “las alteraciones del funcionamiento del mercado a nivel global por la crisis de Covid-19 han derivado en que EE.UU. busque el camino más fácil y envíe su exceso de almendras a Europa. A ello se suman los problemas colaterales que tiene la agricultura valenciana, pero la almendra valenciana cuenta con una mayor calidad que la estadounidense y debe tener un precio digno acorde a sus características. Por este motivo, desde nuestra organización reclamamos a la gran distribución y a todos los miembros de la cadena alimentaria que prioricen la almendra autóctona frente a la foránea”.

AVA-ASAJA teme la propagación del virus del Nilo Occidental

La organización pide a las administraciones un plan especial para frenar los ataques crecientes de mosquito tigre, mosca negra y garrapatas a los agricultores

AVA-ASAJA teme la propagación del virus del Nilo Occidental a los espacios húmedos valencianos

Valencia, 20 de agosto de 2020. El brote de meningoencefalitis vírica junto a zonas arroceras de Sevilla y la posterior información de que 19 de los 33 casos sospechosos hasta el momento han dado positivo en virus del Nilo Occidental (WNV, por sus siglas en inglés) ha reactivado las alarmas del sector agrario valenciano en materia de plagas y enfermedades. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) teme la propagación de este virus emergente a los espacios húmedos de la Comunitat –como los parques naturales de La Albufera, la Marjal Pego-Oliva, toda la marjal litoral y las áreas colindantes con cauces de ríos– tras sufrir en los últimos años una incidencia cada vez más extensa y agresiva de otros insectos como el mosquito tigre, la mosca negra y garrapatas.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subraya que “aumenta la preocupación por el precedente de Sevilla ya que, si las administraciones no toman suficientes medidas para evitarlo, el virus del Nilo Occidental podría acabar llegando a nuestro territorio. Sabemos que el mosquito que transmite el WNV crece en lugares con aguas poco profundas y calurosas, por lo que hay especialmente temor en zonas arroceras y próximas a marjales. Si bien afectaría a toda la población, los agricultores serían un colectivo extraordinariamente vulnerable porque suelen ir a sus explotaciones a realizar labores agrarias a primera hora de la mañana y última de la tarde huyendo del calor, momentos en los cuales los mosquitos y otros insectos atacan con mayor virulencia”.

AVA-ASAJA argumenta que las poblaciones de mosquito tigre, mosca negra y garrapatas han aumentado este año debido a la combinación de precipitaciones primaverales y altas temperaturas, así como a los menores tratamientos preventivos acometidos durante el confinamiento por el Covid-19. “En líneas generales, este fenómeno parece ir a más como consecuencia de la globalización, el cambio climático y la reducción de sustancias fitosanitarias que la Comisión Europea está imponiendo de un modo generalizado y no fundamentado en criterios científicos, sino en postulados ideológicos. Estos insectos suponen ya una auténtica plaga contra la que no se está actuando con el rigor y la contundencia que requiere”, asegura Aguado.

Por ello, la organización agraria solicita a las consellerias de Agricultura y Sanidad de la Generalitat Valenciana que establezcan un plan de acción eficaz para poder actuar rápidamente si este virus se aproxima al área geográfica de la Comunitat Valenciana con el objeto de que reúnan a expertos en las disciplinas implicadas, diseñen y pongan en marcha un plan específico que permita reducir al máximo la incidencia de es

Las Contrataciones de temporeros se hacen cumpliendo con el convenio laboral

La organización agraria lamenta que CCOO-PV haga bandera sobre la práctica de una minoría que es completamente residual en la Comunitat Valenciana

AVA-ASAJA afirma que las contrataciones de temporeros se hacen cumpliendo con el convenio laboral y la remuneración supera el SMI

Valencia, 19 de agosto de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) lamenta las acusaciones que desde CCOO-PV se lanzan contra los empresarios agrarios valencianos en relación a la contratación de trabajadores temporeros para cubrir la demanda de mano de obra ante el comienzo de la campaña agrícola de la vendimia en las comarcas interiores valencianas. Los agricultores, en su gran mayoría, cumplen con el convenio laboral establecido y pagan a los trabajadores los salarios que corresponden por ley, concretamente, el salario por hora se sitúa en 7,46 euros, por encima de la media estatal que se encuentra en los 7,40 euros por hora, según establece el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vigente, lejos de los 4 euros por hora que aseguran desde  CCOO-PV y que constituye una práctica completamente residual en la Comunitat Valenciana que no puede ser considerada como la norma. En este sentido, la asociación afirma que, por lo general, los contratos laborales se llevan a cabo con todas las garantías y siguiendo la legislación en materia de prevención de riesgos laborales, mientras que los casos de abusos son meramente anecdóticos y desde AVA-ASAJA los denunciamos también.

Ante estas acusaciones, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, señala que “ya está bien de demonizar a los agricultores españoles. El salario de los temporeros se paga por convenio y acorde a la ley. No cometemos abusos y los empresarios agrarios pagan lo que corresponde. En Valencia posiblemente el 99% de los trabajadores del campo reciben el salario mínimo y los casos puntuales en los que no se cumple la ley los condenamos desde nuestra organización, pero cabe señalar que los defraudadores son una minoría residual y deben ser perseguidos”. Además, el dirigente agrario también señala que “no hay tanta diferencia, como apuntan desde CCOO-PV, entre lo que se paga en Francia y en España si se tienen en cuenta los impuestos que se pagan en cada país y buena muestra de ello es el convenio de recolección de cítricos que supera los 10 euros por hora en la Comunitat Valenciana”.

Asimismo, desde las organizaciones agrarias, a fin de proporcionar una mayor seguridad a los temporeros, se ha preparado un protocolo especial para prevenir los riesgos laborales que comporta la pandemia del Covid-19. Además de proporcionar viviendas en condiciones seguras de habitabilidad a través del convenio con la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, también se tomarán medidas de distancia entre los trabajadores, el uso de equipos de protección individual y se repartirán folletos divulgativos. Por otra parte, AVA-ASAJA también reclama a la Administración que realice las pruebas PCR a los trabajadores temporeros con antelación a su incorporación a las labores agrícolas.

Medidas urgentes para solucionar los graves problemas de riego del sur de valencia

Entre las actuaciones necesarias destaca la limpieza de las acequias, la vigilancia y la puesta en marcha del pozo de la Fonteta de San Luis para poder regar en la zona

AVA-ASAJA reclama a la Administración medidas urgentes para solucionar los graves problemas de riego en las pedanías del sur de Valencia

Valencia, 18 de agosto de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia que los agricultores de la pedanía de la carrera de la Font d’En Corts y de San Luis tienen serios problemas para poder regar sus campos y además sufren los efectos negativos de la degradación de la zona, en la que proliferan los robos y el uso de las acequias como vertedero. Los campos se encuentran en su mayoría abandonados por la imposibilidad de regar en condiciones adecuadas para poder plantar las hortalizas de temporada, ya que tal y como aseguran los agricultores de la zona el riego de media hanegada de campo les lleva más de 7 horas, que se alargan a días enteros en el caso de campos de varias hanegadas de extensión. Los agricultores se ven obligados incluso a utilizar motores a gasolina de su propiedad para poder regar, lo que implica un sobrecoste económico, que provoca el abandono progresivo de la huerta del sur de Valencia por falta de rentabilidad.

Pese a ser catalogada como «Huerta protegida», los agricultores no reciben ningún tipo de protección, muestra de ello es que les roban sus cosechas con total impunidad y deben regar con los sobrantes de Rovella, de las excavaciones de construcciones y de la bomba de agua de la pista de Silla, lo que significa que no cuentan con una dotación de agua suficiente en sus acequias. Sin embargo, la ley de protección de la huerta sí que implica una serie limitaciones para su trabajo que dificultan la viabilidad agraria, puesto que no pueden plantar determinados cultivos arbóreos, entre otras restricciones como la construcción de invernaderos, al tiempo que no reciben inversiones económicas que preserven el entorno y posibiliten el mantenimiento de una actividad económica fundamental. Por todo ello, AVA-ASAJA reclama a la administración que ponga en marcha medidas urgentes para solucionar estos problemas, entre las que destacan la puesta en marcha del pozo de la Fontenta de San Luis que abastecería a estas pedanías o la reestructuración de las acequias para adaptarlas a las nuevas características de los caudales, así como su mantenimiento y su limpieza regular. En una reunión realizada recientemente el Ayuntamiento de Valencia ha prometido a los agricultores de esta zona un aumento del caudal fruto de la construcción del Casal España que permitirá regar varios meses, pero esta medida no deja de ser un parche provisional que no soluciona los problemas a largo plazo.

Por otra parte, la organización demanda que se establezca vigilancia para luchar contra los robos generalizados de cosechas y para impedir el uso de la zona como vertedero en el que se abandonan multitud de escombros de forma continuada. En este sentido, la entidad señala que la acumulación de escombros en las acequias de la jurisdicción de Francs, Marjals i Extremals, dependiente del Ayuntamiento de Valencia, genera inundaciones cuando se producen lluvias abundantes. Asimismo, a las medidas de conservación que requiere la zona se suma también la necesidad de una inversión en las carreteras y los caminos rurales, que se encuentran completamente descuidados.

Paripé de la UE el cierre de cítricos argentinos

La organización reclama inspecciones en origen, tratamiento en frío y unificación en los puertos de entrada para evitar la entrada de plagas y enfermedades citrícolas

AVA-ASAJA considera un “paripé” de la UE el cierre de cítricos argentinos cuando su campaña ha acabado

Valencia, 14 de agosto de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera un “paripé” la decisión de la Unión Europea de prohibir la importación de cítricos –limones y naranjas– procedentes de Argentina para evitar la propagación de plagas, cuando su campaña ya ha finalizado y por tanto no tendrá ninguna eficacia práctica a nivel comercial y sanitario.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, denuncia que “Bruselas vuelve a tomarnos el pelo, como ya ha hecho varias veces con Sudáfrica y otros países productores del hemisferio sur, al cerrar los ojos ante la entrada sistemática de cítricos infestados de devastadoras plagas y enfermedades que aún no están presentes en la citricultura europea y únicamente mover ficha cuando el daño ya está hecho y no puede perjudicar a los importadores”. 

La medida de prohibir temporalmente, hasta el 30 de abril de 2021, los cítricos originarios de Argentina llega tras contabilizarse un número récord de detecciones de plagas y enfermedades: un total de 117 interceptaciones en 2020 frente a los 21 que hubo en 2019. La mancha negra de los cítricos es la que acumula más casos, una plaga de cuarentena que, de entrar y propagarse en la citricultura europea, ocasionaría pérdidas millonarias a los agricultores.

AVA-ASAJA reclama a las administraciones autonómica, nacional y europea que tomen “medidas más allá de la estética” en materia de sanidad vegetal, tales como el establecimiento de inspecciones en origen tal como imponen otros países a los productos agrarios europeos; la obligatoriedad de mantener un tratamiento en frío durante el transporte para prevenir determinadas organismos nocivos como la falsa polilla en cítricos; y la unificación de criterios en los controles de los puertos de entrada de todos los cargamentos de cítricos foráneos a fin de lograr la máxima especialización en las inspecciones.